Quienes Somos

Somos dos laicos.

Un joven laico, estudioso de la formación del Nuevo Orden Mundial desde el año 2001, convertido a la fe católica por la gracia de Dios, habiendo comprobado como ésta ha sido paulatinamente e intencionalmente subvertida y destruida y el estado de crisis silenciada imperante en el seno de la Iglesia, y una joven laica plenamente consciente del mismo estado de decadencia, habiéndose convertido del camino de la tibieza y la mediocridad por la gracia de Dios, fuimos unidos en colaboración para esta obra, por la Providencia, el verano de 2012, sin habernos conocido antes y con la misma intención de realizar este trabajo inmediatamente siendo puesta en nuestros corazones. Lanzamos el canal, tras una larga preparación y tiempo de oración, el día de Navidad de 2012, providencialmente también semanas antes de la “renuncia” de Su Santidad el Papa Benedicto XVI y ascenso al trono pontificio de Jorge Mario Bergoglio.

Una vez han transcurrido años desde que nos sentimos llamados a arrojar luz sobre las circunstancias que observamos de primera mano como laicos en el seno de la Santa Iglesia, así como en el mundo:

Empezamos por aquel entonces a realizar este trabajo con la mejor y más pura de las voluntades en el Señor. Hoy, queremos aclarar varios puntos, por la gran confusión reinante durante estos tiempos.

Ante todo, queremos y debemos resaltar que el estado de crisis de la Iglesia no es invitación ni excusa a desertar de la fe católica, la verdadera -por eso está bajo ataque-, ni para hacerse protestante, ni para atacar al Papa y al Pontificado legítimos (S.S. Benedicto XVI), ni para dejar de recibir los sacramentos que son las puertas del Cielo y el único camino de santificación (“Busquen la santificación, porque sin ella nadie verá al Señor”, Hb 12,14).

Así pues, los puntos que queremos que queden muy claros con respecto a nuestro mensaje son:

 

  1. La Iglesia Católica sigue siendo aquélla que está en Roma -mientras Dios permita que el Vaticano siga existiendo, ante los planes de trasladar la sede de la Religión Universal del Nuevo Orden Mundial a Jerusalén-, aunque la sede esté usurpada.

 

  1. La jerarquía válida de la Iglesia Católica sigue siendo la jerarquía oficial, aunque en muchos casos y ocasiones profese el error o la omisión de la verdad. Cuando usamos el término “falsos” para  obispos o jerarcas, hacemos  referencia a esos errores u omisiones de la  verdad, no a la validez de su sucesión apostólica. Judas, un demonio, fue apóstol. El caso de Bergoglio es más complejo, lo explicamos a continuación.

 

  1. Los Sacramentos actuales  son total y absolutamente válidos y eficaces si la persona los recibe con la disposición requerida por la Iglesia desde todos los tiempos, y en esto nos proponemos desacreditar totalmente los falsos argumentos del sedevacantismo, que sólo pueden derivar en un diabólico abandono de los sacramentos por parte de la gran mayoría de miembros de la Iglesia y de la sociedad (algo que desgraciadamente también han conseguido los mismos sacerdotes y jerarcas posconciliares).

 

  1. Por lo tanto, nos desmarcamos absolutamente y no queremos tener relación ninguna con cualquier movimiento que se encuentre fuera de la plena comunión de  la Santa Iglesia Católica o que profese la sede vacante. Precisamente, uno de los mayores triunfos de Satán fue el hecho de conseguir dejar fuera de la Iglesia a los mejores elementos de la misma, a efectos de seguir luchando por la verdad. Jesucristo no concibió su Iglesia como un conjunto de grupúsculos independientes o resistentes en la lejanía, sino como un cuerpo único, el cuál contiene el trigo y la cizaña. Una vez uno sale de ese cuerpo, sale del estadio en que se desenvuelve la lucha.

 

  1. Con respecto al Papa Francisco, al cuál denominamos “el Falso Profeta Bergoglio”. Pensamos firmemente que el Papa Benedicto XVI fue víctima de un golpe de estado por parte de la Sinagoga de Satanás que opera en el interior de la Iglesia por el misterio de iniquidad, y en las cúspides de poder del mundo, llegados a esta hora de potestad de las tinieblas. Dios, sin embargo, lo ha permitido, indudablemente como castigo, por lo que sólo podemos aceptar sobrenaturalmente el hecho de que Bergoglio está a la cabeza en estos momentos.

 

  • Bergoglio es el Falso Profeta bíblico que, según Ap 13:11, “ostenta los cuernos del Cordero” -es decir, es el vicario de Cristo -“pero habla como dragón” -produce en sí el verbo, el mensaje de Lucifer: la tentación sobre la misma Iglesia, Esposa de Cristo-. Por ello, según Apocalipsis, podemos preguntarnos…¿es Papa?. Ciertamente lo es en cuanto a su cargo de poder, de cara al mundo, reconocido por la gran mayoría como Papa, pero no lo es en su intención ni en su corazón (“¿Quién soy yo para juzgar?”), y ahí está precisamente la trampa para que arrastre a los que son como él consigo, el “engaño para perder a los mismos elegidos” de 2 Tes, 2. Se trata del precursor del Anticristo, ya que los tiempos están maduros para quien quiera ver y entender, y de ello tratamos sobradamente en nuestros programas. Si no fuera él, ya que las razones de su edad y los años que falten para que el Nuevo Orden Mundial esté implementado en su fase material nos lo permiten dudar, se nos hace difícil imaginar un personaje con mayor capacidad de engaño que éste, pero cabe la posibilidad de que aparezca. De lo que no nos cabe duda, es de que Bergoglio es una figura clave en abrirle camino al Anticristo, en caso de que aún debiera venir el Falso Profeta que, personalmente, se alíe con el Hijo de Perdición tras el estallido de la Tercera Guerra Mundial. Sin embargo, por lo característico del personaje y tal como los medios mundanos le publicitan, en estos momentos creemos que él es el Falso Profeta en persona. Quizás a la muerte de S.S. el Papa Benedicto XVI el plan se acelere vertiginosamente ( “El misterio de la iniquidad ya está actuando. Sólo falta que desaparezca el que lo retiene”, 2Tes 2,7; es decir, que desaparezca el verdadero Papa católico que siempre ha estado presente desde San Pedro).
  • Bergoglio sólo podría ser depuesto por un concilio de obispos, algo que, a día de hoy -y, a diferencia de lo que hubiera pasado en otro tiempo-, es imposible ya que la gran mayoría de estos, o bien han comprado su mentira, o bien callan a la espera de que llegue otro, atrapados en las Conferencias Episcopales que han liquidado la defensa de la fe…por lo cuál honestamente creemos que ese acto de reprobación no va a suceder. Dios ha permitido este triunfo del mal en la cabeza de la Iglesia, tal y como estaba profetizado, por lo que esto no es poner en duda la promesa de Cristo sobre la indefectibilidad de la Iglesia, sino confirmar que se trata de la voluntad de Dios expresada desde toda la eternidad sobre la misma. Según el propio Catecismo de la Iglesia Católica:

La última prueba de la Iglesia

675 Antes del advenimiento de Cristo, la Iglesia deberá pasar por una prueba final que sacudirá la fe de numerosos creyentes (cf. Lc 18, 8; Mt 24, 12). La persecución que acompaña a su peregrinación sobre la tierra (cf. Lc 21, 12; Jn 15, 19-20) desvelará el “misterio de iniquidad” bajo la forma de una impostura religiosa que proporcionará a los hombres una solución aparente a sus problemas mediante el precio de la apostasía de la verdad. La impostura religiosa suprema es la del Anticristo, es decir, la de un seudo-mesianismo en que el hombre se glorifica a sí mismo colocándose en el lugar de Dios y de su Mesías venido en la carne (cf. 2 Ts 2, 4-12; 1Ts 5, 2-3;2 Jn 7; 1 Jn 2, 18.22).

676 Esta impostura del Anticristo aparece esbozada ya en el mundo cada vez que se pretende llevar a cabo la esperanza mesiánica en la historia, lo cual no puede alcanzarse sino más allá del tiempo histórico a través del juicio escatológico: incluso en su forma mitigada, la Iglesia ha rechazado esta falsificación del Reino futuro con el nombre de milenarismo (cf. DS 3839), sobre todo bajo la forma política de un mesianismo secularizado, “intrínsecamente perverso” (cf. Pío XI, carta enc. Divini Redemptoris, condenando “los errores presentados bajo un falso sentido místico” “de esta especie de falseada redención de los más humildes”; GS 20-21).

677 La Iglesia sólo entrará en la gloria del Reino a través de esta última Pascua en la que seguirá a su Señor en su muerte y su Resurrección (cf. Ap 19, 1-9). El Reino no se realizará, por tanto, mediante un triunfo histórico de la Iglesia (cf. Ap 13, 8) en forma de un proceso creciente, sino por una victoria de Dios sobre el último desencadenamiento del mal (cf. Ap20, 7-10) que hará descender desde el cielo a su Esposa (cf. Ap 21, 2-4). El triunfo de Dios sobre la rebelión del mal tomará la forma de Juicio final (cf. Ap 20, 12) después de la última sacudida cósmica de este mundo que pasa (cf. 2 P 3, 12-13).

 

Y HASTA AQUÍ estas aclaraciones necesarias por la gran confusión reinante.

 

Sea bienvenido a nuestro Blog.

Somos Sanguis et Aqua, dos jóvenes católicos que no podemos permanecer callados viendo como la humanidad se dirige imparable al abismo de su perdición.

Cada día va en aumento el número de aquellos que se condenan por no conocer la Verdad, y por eso estamos aquí: para dar a conocer la urgencia de los tiempos en que vivimos y desenmascarar las artimañas del enemigo que quiere esclavizarnos y someternos en contra de los planes de Dios.

Que nadie le engañe: Estamos viviendo en el Fin de los Tiempos, y por mucho que digan algunos tratando de mantener contentos a lo que ellos consideran “la plebe”,  la situación mundial no parará de agravarse hasta la instauración del reinado del Anticristo y su Nuevo Orden Mundial, pues ya están actuando las potestades de iniquidad con total libertad sobre pueblos y naciones, y sus siervos a nivel mundial, como si de un único hombre se tratase, han comenzado los preparativos para este momento, que llegará porque así está escrito.

No prometemos que sea sencillo comprender y aceptar todo lo que contamos en nuestros programas. Las respuestas que podrá encontrar en el mundo con toda seguridad serán mucho más atractivas que las nuestras, y así como esas propias doctrinas del mundo serán mucho más livianas, pero desafortunadamente, la mayoría de lo que va a escuchar, leer o aprender en ellas será falso.  No tema, no es su culpa, pues todos hemos caído bajo el mismo yugo y error.

Lo importante es abrir los ojos a la realidad tal cual es, y no vivir como si no pasara nada, pues precisamente eso es lo que quieren que usted crea para que no se convierta en un estorbo para sus planes.

Por tanto, no le aseguramos que vaya a ser fácil,  pero si le aseguramos que lo que aquí va a encontrar será la verdad.

“Conoceréis la Verdad, y  la Verdad os hará libres” (Jn 8,32)

Usted no va a entender lo que ocurre en el mundo hasta que entienda que lo que vivimos y vemos cada día no es más que la plasmación física de una guerra espiritual en la que estamos a merced de los embates de un enemigo poderoso e invisible. Jesucristo no murió por otra cosa que por ganarle la guerra a este enemigo en la cruz, en su infinito Amor hacia nosotros, y dejar con nosotros su Espíritu Santo que viene en nuestro rescate si a Él se lo pedimos y actuamos consecuentemente buscando su Verdad.  Sólo por el camino de su cruz podremos recuperar la libertad perdida.

Con nuestros propios medios nada podremos, ya que como dice  San Pablo:

“Nuestra lucha no es contra enemigos de carne y sangre, sino contra los Principados y Potestades, contra los Soberanos de este mundo de tinieblas, contra los espíritus del mal que habitan en el espacio.” (Ef 6,12)

 Y dado que los verdaderos enemigos a los que nos enfrentamos son de carácter sobrenatural, esta batalla únicamente puede ser vencida por medio de Cristo. Sólo por Él, con Él y en Él, en unidad con la verdadera fe, enseñanzas y Tradición de la Santa Iglesia Católica, obtendremos el participar de la victoria ya alcanzada por Nuestro Señor por nuestra salvación, y jamás a través de los vanos esfuerzos de nosotros mismos, débiles seres humanos, ni del seguimiento de un falso Cristo adalid de la Modernidad y de la Nueva Era, ni del seguimiento de doctrinas seductoras como la de Bergoglio, que son creadas para dividir y extraviar al rebaño, siendo este caso el peor ya que pretende acabar con la Verdad desde su misma cátedra, y siendo éste, por ello y por las señales que incesantemente emite su secta al respecto en innumerables frentes, el Falso Profeta profetizado para el actual Fin de los Tiempos, a la espera de la manifestación de su Cristo que impondrá las doctrinas de la teosofía y de la masonería, es decir, de Lucifer, a todo el mundo globalizado, para unirlo en apostasía final contra el Altísimo, desencadenando así la Gran Tribulación, que no se trata de ninguna alegoría, sino de un tiempo real previo a la Parusía verdadera de Nuestro Señor Jesucristo.

 Que el Señor tenga misericordia de nosotros y del mundo entero, porque toda la historia de la humanidad palidece ante lo que está a las puertas.

“El misterio de la iniquidad ya está actuando. Sólo falta que desaparezca el que lo retiene, y entonces se manifestará el Impío, a quien el Señor Jesús destruirá con el aliento de su boca y aniquilará con el resplandor de su Venida. La venida del Impío será provocada por la acción de Satanás y está acompañada de toda clase de demostraciones de poder, de signos y falsos milagros, y de toda clase de engaños perversos, destinados a los que se pierden por no haber amado la verdad que los podía salvar. Por eso, Dios les envía un poder engañoso que les hace creer en la mentira, a fin de que sean condenados todos los que se negaron a creer en la verdad y se complacieron en el mal”. (2 Tesalonicenses, 2, 7-12).

 SANCTUS DEUS, SANCTUS FORTIS, SANCTUS IMMORTALIS, MISERERE NOBIS ET TOTIUS MUNDI

 

 

Anuncios